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DOLOR GENERAL DE LA ESPALDA


Debido a que las causas del dolor de espalda son variadas, es fundamental conocer la causa exacta de su dolor; su médico lo ayudará en esta tarea.

 




Tal vez no recuerde haberse lastimado la espalda, pero su espalda sí lo recuerda y el dolor le está diciendo algo. O es posible que no sepa que algo está mal en su columna hasta que un movimiento esforzado agrava esta condición.



 Algunas de las causas frecuentes de dolor de espalda son:
  • Envejecimiento: Los ligamentos se ensanchan y los discos se secan con la edad; es solo parte de lo que nos sucede al envejecer. Estos cambios relativos a la edad en la columna pueden derivar en desórdenes que generan presión sobre los nervios espinales, es decir, que sentirá síntomas como dolor, adormecimiento o debilidad. La degeneración de los discos es un ejemplo de un desorden espinal típico del envejecimiento. Con el tiempo, los discos pueden perder su estructura y función normales. Es solo el desgaste normal, pero puede derivar en un desgarro de disco o hernia de disco y dolor.

    A veces, el disco desgarrado o disco herniado presiona sobre un nervio, y así el dolor se traslada a otra parte del cuerpo. Por ejemplo, un disco herniado puede presionar un nervio de la zona lumbar y enviar una sensación de dolor intenso por la pierna hacia abajo (también conocido como ciática). El dolor que recorre desde su lugar de origen hasta otra parte del cuerpo se denomina "radiculopatía". Se puede sufrir una radiculopatía cervical, que afecta los brazos principalmente, o lumbar, que afecta las piernas.
  • Vida cotidiana: Las actividades cotidianas afectan nuestro cuerpo. El estrés y la tensión emocional pueden hacer que los músculos se estiren y contraigan, lo cual provoca dolor y entumecimiento. Debido a que la mayoría de nuestro peso cae sobre la espalda, es allí donde sentimos el resultado final de nuestra intensa vida cotidiana: músculos tensos y movimientos dolorosos.
     
    Además, la manera de vivir cotidiana puede ser la causa del dolor de espalda. Una mala postura (permanecer de pie durante mucho tiempo o sentarse inadecuadamente) pueden generar dolor de espalda (por eso, esté atento en la oficina). El dolor en la parte baja de la espalda suele estar asociado a trabajos físicos pesados, movimientos de levantamiento o esforzados, girar o doblar el cuerpo o posiciones inadecuadas. Si no utiliza técnicas de levantamiento de peso adecuadas al levantar una caja de libros, por ejemplo, puede lastimar su espalda.

    Incluso las actividades saludables y normales pueden provocar distensión y esguinces de músculos, que pueden derivar en dolor lumbar. La jardinería, tenis, cabalgatas, andar en bicicleta e incluso el golf pueden potencialmente lastimar su espalda.
  • Lesiones y accidentes: Puede fracturarse un hueso espinal al caerse o sufrir un accidente de auto. Si tiene osteoporosis, una afección que debilita sus huesos, está mucho más propenso a fracturarse un hueso.


    Puede sufrir lesiones por realizar deporte, como el dolor causado por repetidos tacles al jugar al fútbol. Estas son las causas repentinas e inesperadas del dolor lumbar que por lo general requieren atención médica inmediata.
  • Obesidad:   El sobrepeso ejerce presión y cansancio sobre la espalda, especialmente en la zona lumbar. Además, un peso excesivo agrava otros trastornos de salud, como la osteoporosis (fragilidad de huesos), osteoartritis (dolor de articulaciones), artritis reumatoide (una enfermedad autoinmune), degeneración de discos (descripto anteriormente en la sección sobre envejecimiento), estenosis espinal y espondiolistesis.

  • La Cervicalgia, Dorsalgia, Lumbalgia y Sacralgia son dolores padecidos en la columna vertebral, y sus nombres van en relación a su ubicación dentro de la misma:
    • Cervicalgia (padecimientos en el área cervical)
    • Dorsalgia (sobre la región dorsal)
    • Lumbalgia (en la región lumbar)
    • Sacralgia (región sacro-coxígea)



     Los dolores originados en las vértebras dorsales, que en número de 12 se sitúan entre la columna cervical y la columna lumbar, es a lo que se denomina dorsalgia. La zona dorsal tiene como característica anatómica importante la disposición de las costillas a izquierda y derecha de cada una de las 12 vértebras dorsales, formando junto con el esternón en la zona anterior o torso la caja torácica, que reduce la movilidad de la columna vertebral a este nivel.

Dorsalgias



Posibles causas de la dorsalgia


1.- Infecciones
       
  Las infecciones de la columna dorsal pueden estar producidas por gérmenes de todo tipo: tanto el sida como la tuberculosis producen grandes alteraciones en la anatomía de las vértebras dorsales, con deformidades de espalda considerables. 


      El diagnóstico de las infecciones se hace a través de análisis de sangre, cultivos de gérmenes, y pruebas de radio diagnosis.


2.- Las hernias discales
    
Las hernias de disco dorsales son muy poco frecuentes, siendo sólo una de cada doscientas hernias de disco de columna localizadas en esta zona y normalmente a partir de la 8ª dorsal. Suelen ser severas y llevar un tratamiento de urgencia que, en algunos casos y tras potenciar el diagnóstico con las pruebas radiologías como RM O TAC, pueden llegar a requerir la operación. Hernias que no tienen nada que ver con las discales intresponjosas, que producen y requieren síntomas y tratamientos diferentes.


3.- Los aplastamientos vertebrales   
        
 Los aplastamientos vertebrales producen con más o menos intensidad una pérdida de altura de la vértebra y las hacen más frágiles. Pueden tener origen en procesos benignos como la osteoporosis, toma de cortisonas prolongada, alcoholismo, diabetes, o en procesos malignos como los tumores. 

       Tanto el antecedente de traumatismo o no, junto a un examen analítico de rutina, permitirán sospechar la benignidad o malignidad de la lesión. En los casos de tumor maligno, también se ocasiona que las vértebras se vuelvan frágiles y sufran un aplastamiento. El cáncer de pulmón, de mama y de próstata son los que más frecuentemente producen dorsalgias por su capacidad de dar metástasis en el hueso. Las células tumorales invaden el hueso debilitándolo hasta producir la fractura del mismo y el colapso de la vértebra que se aplasta. 

   El paciente generalmente se queja de dolor y de la aparición de una giba en la espalda. Llegando en algunos casos a producir una paraplejia por lesión de la médula espinal.


4.- Otros 
         
Un tipo frecuente de dorsalgias es el producido por giros bruscos del tronco o por episodios de tos que afectan a las articulaciones costo-vertebrales. También tras la exposición al frío, en personas que se quedan dormidas sin taparse o se exponen al aire acondicionado, se puede producir una dorsalgia.
             
   Se calcula que el 20% de todas las consultas reumatológicas y traumatológicas son por dorsalgias crónicas. Los menos frecuentes están en relación con tumores malignos que han metastatizado en las vértebras a este nivel. 

  Los reumatismos inflamatorios, la espondilitis anquilosante, las escoliosis o cifosis, y la artrosis tan frecuente que se encuentra en dos de cada tres personas mayores de 30 años, derivadas de múltiples factores como la actividad forzada laboral y deportiva, a causas de las presiones por escoliosis, falta de circulación por el sedentarismo, etc.

  Siempre hay que tener en cuenta la existencia de enfermedades en órganos totalmente ajenos a la columna dorsal que, como síntoma más destacado, producen una dorsalgia, como los problemas pulmonares, cardiacos, úlcera duodenal de estómago, páncreas o vesícula, y que dan tanto síntomas agudos como crónicos. 

  Como grupo cada vez más frecuente de dorsalgias están las funcionales provocadas por conflictos de vida familiar, laboral o social mezclado con cuadros de depresión y ansiedad u otros factores psicológicos.

          Como grupo cada vez más frecuente de dorsalgias están las funcionales provocadas por conflictos de vida familiar, laboral o social mezclado con cuadros de depresión y ansiedad u otros factores psicológicos.

Los principales síntomas de las dorsalgias son:
  • Sensación de carga y pesadez.
  • Aumento del dolor sobre todo en posturas prolongadas y que en muchos casos lo describen como la sensación de tener un cuchillo clavado en la espalda
  • Limitación de movimiento, en algunas ocasiones.
Cómo diferenciar la dorsalgia


   Diferenciaremos entre causas emocionales, mecánicas, formativas, inflamatorias y neoplásicas, basándonos en un exhaustivo interrogatorio relacionado con la aparición, intensidad y duración de los síntomas, los momentos de mejoría y una exploración física muy completa.

   Se tendrá en cuenta la edad del paciente, su profesión, las actividades deportivas que realiza, la existencia de traumatismos, y los antecedentes de haber sufrido algún proceso infeccioso como sida o tuberculosis. Si hay signos cardiacos, digestivos, pulmonares o ginecológicos, la existencia de lesiones cutáneas que puedan sugerir un posible origen psoriásico, si ha habido trastornos en el desarrollo de la columna como escoliosis, o si sufre o sufrió espondilolistesis, enfermedad de Scheuermann, espondilolisis , tumores, fracturas, o existen antecedentes familiares de reumatismos y su estado emocional.


Actuación del profesional


     Una buena manera de empezar el tratamiento y siempre que el paciente esté dispuesto, sería buscando las causas emocionales que le pudieran repercutir por tensión a través de la expresión en el físico. 

 Es complicado que desaparezca un proceso crónico a través de un tratamiento físico si antes no se ha tomado una vía de escape de la tensión porque, aunque en apariencia mejoraría, a corto plazo de tiempo la zona volvería a alterarse, si se hace un tratamiento para la distensión pero sin la toma de conciencia del afectado de su causa real pasara lo mismo.